CRoboTs visita la Agencia Estatal de Meteorología

El pasado 24 de octubre, los alumnos del club de robótica recibieron una charla sobre cómo se realizan las predicciones meteorológicas en la delegación de la AEMET de Castilla y León.
Esta actividad forma parte del conjunto de visitas y charlas en las que los alumnos investigarán los medios con los que cuenta la comunidad científica y el conjunto de fuerzas de seguridad estatales, para prevenir y paliar los fenómenos naturales que puedan suponer un peligro para las personas.


Fruto de esta investigación, los “jóvenes ingenieros” de CRoboTs construirán una solución robótica que trate de alertar y proteger a la población de los efectos de los denominados “desastres naturales”.

 

La Compañía de Jesús publica un “Código de conducta”
para empleados, colaboradores y jesuitas de sus instituciones

 

La Compañía de Jesús en España acaba de publicar su “Código de Conducta” que se aplicará en todas sus instituciones y actividades apostólicas de nuestro país, que sean de su titularidad o encomendadas a ella. Vinculará a todos sus directivos, empleados y colaboradores, así como a los miembros de la Compañía que trabajen en ellas. E igualmente se aplicará en las comunidades de jesuitas que tengan empleados para atender sus necesidades.

 

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), un código de conducta es “una declaración expresa de la política, valores o principios en que se inspira el comportamiento de una empresa o institución en lo que atañe al desarrollo de sus recursos humanos, y a su interacción con sus empleados y colaboradores, los clientes o destinatarios de su actividad, los gobiernos y las comunidades en las que la desarrolla, y a su gestión medioambiental”.

 

El código que ahora presenta la Compañía de Jesús en España recoge su fin institucional (“servicio de Dios y ayuda de los prójimos”) y señala que quienes trabajan en sus obras deberán proceder de modo congruente con tal fin. Analiza los comportamientos de la institución respecto de sí misma, con la Iglesia y con la sociedad, con sus destinatarios y con sus empleados y colaboradores. Así, entre otras cosas, explica que “desarrollará sus actividades en comunión con la Iglesia”, “sin interferencias políticas de ninguna clase” y que “cualquier relación con gobiernos, autoridades, instituciones y organismos públicos se llevará a cabo de forma lícita, ética y respetuosa”. Respecto a sus empleados reconoce, entre otras cosas, que “nadie será discriminado, desfavorecido o beneficiado en el empleo por su ideología, religión o creencias, su pertenencia a una etnia, raza o nación, su sexo, orientación sexual, enfermedad o discapacidad física o psíquica…”, así como que “se promoverá la vida de familia de los empleados y colaboradores”, facilitando cauces para los trabajadores que tengan a su cargo hijos menores o familiares con discapacidad o enfermedades graves. Por otro lado, se hace constar que la institución se compromete a actuar “de modo respetuoso con el medio ambiente”.

 

A los empleados y colaboradores se les pide un “comportamiento acorde con los valores e ideales que promueve” la Compañía de Jesús, ser cuidadosos en sus manifestaciones públicas, evitando que “se vea menoscabado el carácter propio de la institución a la que representan”. Se les explica normas respecto a la información confidencial, al acceso a la documentación, datos y sistemas informáticos y a la protección de datos personales. Sobre la administración de bienes, el código señala que todos los directivos y responsables de las instituciones “deben vigilar cuidadosamente para que en la administración de bienes de las instituciones y, especialmente, en las inversiones de capital, cuiden de la calidad ética de estas y de que en ellas no se falte a la justicia social o no se ponga el debido cuidado en promoverla”. Explicita que “no les está permitido llevar contabilidades distintas que (…) oculten o simulen la verdadera situación de la institución”. Además, enumera el modo en que deben emplearse las instalaciones, equipos y servicios de las instituciones.

 

El código analiza también el comportamiento que los empleados y colaboradores deben tener con los beneficiarios o destinatarios de la actividad institucional y la sociedad en general. Ha de ser conforme a criterios de “respeto, cordialidad, dignidad y justicia, no permitiéndose ninguna forma de violencia, intimidación, hostilidad, humillación, acoso o abuso, ya sea en el orden sexual o meramente personal, ni discriminaciones por razón de ideología, religión o creencias, etnia, raza o nación, sexo, orientación sexual, enfermedad o discapacidad física o psíquica”. En relación con este aspecto, fija especial respeto hacia el “desarrollo y la dignidad de los menores, debiendo quedar preservados de cualquier conducta que pueda significar frente a ellos violencia, intimidación, hostilidad, humillación, acosos o abuso, ya sea en el orden sexual o escolar (bullying)”. Por último, en este apartado se señalan también cómo deben ser las relaciones con proveedores de bienes y servicios, así como con autoridades y organismos públicos.

 

El código igualmente hace referencia a las relaciones personales dentro de la institución, de manera que fomenten el trabajo en un ambiente de confianza y libertad.

 

Por último, incluye una relación de medidas para el cumplimiento del código. En primer lugar, que sea difundido y comunicado; en segundo lugar, que las personas a las que sea de aplicación firmen un reconocimiento de haberlo recibido. Y en tercero, se garantiza la creación de un Comité de Observancia del código, dependiente del Provincial de España, constituido por tres miembros. Dicho comité tramitará las infracciones que procedan, dará respuesta a las consultas, quejas o comunicaciones, ordenará la realización de auditorías y evaluaciones del cumplimiento del código, y elaborará un informe anual. La comunicación de infracciones a este código podrá realizarla cualquiera de las personas a las que se aplica el mismo, bien informando al superior inmediato o al director de la institución o al citado Comité de Observancia. El código de conducta incluye un anexo, donde se desmenuza el procedimiento para el conocimiento y la resolución de las posibles infracciones.

 

Motivos

 

Los Provinciales jesuitas, asesorados por expertos jesuitas y laicos, han visto que había llegado el momento de dotarse de un código de conducta, adaptado a la naturaleza y misión de la Compañía de Jesús en España. De hecho, en los últimos años se han ido incrementando el número de códigos de empresas e instituciones, que se han convertido en una importante herramienta de gestión de la responsabilidad social empresarial y corporativa.

 

En su carta de presentación, el Provincial de España señala que “conecta con esta práctica la tradición en la Compañía de Jesús de contar con reglas generales o para determinados oficios y actividades que describían el modo de desempeñarlos y hacían referencia a la manera de relacionarse con las personas que deberían beneficiarse de ellos”. Y desea que “esta iniciativa sea para bien del servicio que queremos realizar todos los comprometidos, de una u otra forma, en la misión de la Compañía de Jesús en nuestras Provincias. Y que llene a ese servicio de cuanto ha de tener para que sea verdaderamente apostólico: de misericordia y de alteridad”.